Por primera vez en una década una vacuna contra el VIH llega a su fase final

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El estudio clínico internacional para evaluar la efectividad de una vacuna contra las diferentes cepas del VIH, en el que participan seis hospitales de Madrid, Barcelona, Valencia y Córdoba, contará con 250 participantes españoles de un total de 3.800 personas.

En una entrevista a EFE, la investigadora María Jesús Barberá, del Servicio de Enfermedades Infecciosas de Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, que participa en el proyecto, ha explicado en qué punto se halla este estudio internacional de la vacuna para prevenir la infección por VIH, que ya ha iniciado la fase III.

En esta fase se verifica la seguridad y eficacia del fármaco y se prueba en un número elevado de participantes, como es el caso de este estudio internacional, que debió interrumpirse en marzo de este año debido a la pandemia de la Covid-19.

Ahora, de nuevo en marcha, el estudio multicéntrico, conocido como «Mosaico» y también como HVTN 706, ha dividido a los participantes entre los que reciben la vacuna y los que son tratados con placebo, y es doble ciego, es decir, ni el paciente ni el doctor saben si están recibiendo o proporcionando medicación o no.

Barberá ha indicado que la investigación está dirigida a hombres cisgénero a los que les gustan los hombres y personas transgénero que tienen relaciones sexuales con hombres, entre los 18 y 60 años de edad y que se encuentran en riesgo de contraer VIH.

El neologismo cisgénero, introducido por el psiquiatra alemán Volkmar Sigusch en 1991, define a las personas que se identifican con la asignación genérica y de sexo en el momento de nacer, independientemente de sus preferencias sexuales, mientras que las personas transgénero no se identifican con el género con el que nacieron.

Expectativas

Los doctores y científicos que participan en este ensayo de la vacuna quieren saber si ésta puede proteger contra la infección VIH, ya que el fin es conseguir un fármaco preventivo y evitar que personas VIH negativas adquieran el virus.

También conocida como Ad26.Mos4.HIV, la vacuna se basa en un vector adenovirus modificado genéticamente para transportar un «mosaico» de inmunógenos optimizados del VIH o antígenos que estimulan las respuestas inmunitarias del cuerpo.

El estudio comprende un período de selección de 45 días, otro de vacunación de doce meses y un seguimiento de al menos 18 meses después de la cuarta vacunación.

Los hospitales españoles que participan en el ensayo son los catalanes Vall d’Hebron (Barcelona) y Germans Trias i Pujol (Badalona, Barcelona); el complejo hospitalario de San Carlos y el Hospital Fundación Jiménez Díaz, ambos de Madrid; el Hospital General de Valencia y el Hospital Reina Sofía, de Córdoba.

Además, hay otros centros participantes en Estados Unidos y Latinoamérica y hospitales europeos.

«Las expectativas con este ensayo son grandes aunque hay que ser prudente, porque habrá que esperar dos años y medio para tener resultados» de la investigación, ha considerado Barberá.

A pesar de los importantes avances producidos en el tratamiento y la atención médica del VIH, como la profilaxis preexposición (PrEP), sigue existiendo la necesidad de contar con una vacuna, que podría ser de gran utilidad para aquellas personas que aún no usan un método de prevención para el VIH, ha argumentado la investigadora.

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